La piel es un órgano vital con capacidad de regenerarse e impermeable y que respira las veinticuatro horas.
Una de sus funciones es la protección regular el metabolismo la temperatura corporal y sintetizar la vitamina D.
Es el órgano más grande de nuestro cuerpo y está permanentemente en relación con el resto de los órganos.
A través de ella se rebelan disfunciones en malestares que nos afectan poniéndonos rojos o transpirando al estar más nervioso así como una reacción de las emociones o piel de gallina.
La falta de sueño el desajuste hormonal y la mala alimentación son hábitos que desequilibran la piel.